01.10.2026

El derecho a la democracia a 25 años de la Carta Democrática Interamericana: seminario internacional en la UNAM

El 1 de octubre de 2026, el Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) celebró en la Ciudad de México el Seminario internacional “El derecho a la democracia”, en el marco de los 25 años de la adopción de la Carta Democrática Interamericana. El Instituto Max Planck de Derecho Público Comparado y Derecho Internacional (MPIL) coorganizó el seminario junto con el IIJ, su Observatorio del Sistema Interamericano de Derechos Humanos (OSIDH) y el Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional, con la participación de la Asociación Mexicana de Constitucionalistas. Mariela Morales Antoniazzi y Carolina Bejarano Martínez, investigadoras senior del Instituto Max Planck de Derecho Público Comparado y Derecho Internacional participaron como ponentes.

Tres hilos para el debate: interpretación, contenido y garantía

Morales Antoniazzi abrió la jornada vinculando el aniversario de la Carta Democrática Interamericana con la solicitud de opinión consultiva OC-33, presentada por Guatemala, que pregunta a la Corte Interamericana si la democracia es un derecho humano autónomo. Organizó sus palabras en torno a tres hilos que el seminario debía tejer: interpretación, contenido y garantía. Explicó que el test democrático tiene tres condiciones: la sustancia del derecho está dispersa en varias normas, ninguna la agota por sí sola y su desatención afecta a muchos derechos a la vez. Lo ilustró con la captura gradual de un poder judicial. Aunque la Corte haya amparado a cada juez destituido, ningún reclamo individual recoge la pérdida colectiva de un garante independiente.

En cuanto al contenido, sostuvo que este derecho supera el reduccionismo electoral y abarca el espacio cívico, la independencia judicial y las salvaguardas frente a la regresión. El tercer hilo apuntó a la garantía colectiva, que la Opinión Consultiva OC-26/20 concibe como una obligación de los Estados entre sí, pero que hoy permanece dormida. Por último, recordó que el ius commune no es obra de un solo tribunal, sino de una comunidad de práctica

La conferencia magistral de Humberto de la Calle

La conferencia magistral estuvo a cargo de Humberto de la Calle Lombana, con comentarios de Diego Valadés y moderación de María Elisa Franco Martín del Campo. De la Calle reconstruyó el proceso de elaboración de la Carta Democrática Interamericana y explicó cuáles fueron sus condiciones de posibilidad en el momento de su adopción, en Lima, el 11 de septiembre de 2001. Desde esa experiencia señaló cómo la Carta puede servir hoy para afrontar los retos que enfrentan las democracias de la región.

La participación de la Comisión Interamericana

La Comisión Interamericana estuvo presente en los debates del seminario. En el Panel 1, “El derecho a la democracia en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos”, intervino José de Jesús Orozco Henríquez, investigador del IIJ y excomisionado de la Comisión, junto con Jesús María Casal, Eduardo Ferrer Mac-Gregor, María Elisa Franco Martín del Campo y Sonia Rubio Padilla. En el Panel 2 participó José Luis Caballero Ochoa, comisionado de la Comisión Interamericana.

De una Carta que se interpreta a una Carta que se activa

En el Panel 2, “A 25 años de la Carta Democrática Interamericana: avances y retrocesos en la región”, moderado por Franco Martín del Campo, Morales Antoniazzi compartió mesa con José Luis Caballero Ochoa; Luis de la Barreda y Flavia Freidenberg, del IIJ; José María Serna de la Garza, presidente del Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional; y Diego Valadés, investigador emérito del IIJ. Según su ponencia, la principal aportación del instrumento está en el desarrollo que le ha dado la Corte. Con una jurisprudencia que va de Yatama vs. Nicaragua (2005) a San Miguel Sosa y otras vs. Venezuela (2018), donde fue calificado como interpretación auténtica de la Convención, el texto dejó de ser una resolución política y se convirtió en un parámetro jurídico. Expuso también el test democrático interamericano, una reconstrucción doctrinal que propone desde 2015 en el marco del ICCAL. El test se apoya en tres pilares de la Carta: los elementos esenciales de la democracia representativa, la doble condicionalidad entre democracia y derechos y la dimensión socioambiental.

La segunda parte de su ponencia desarrolló el eje de la garantía, anunciado en la apertura. La Corte ha informado a la Asamblea General de la OEA de 24 casos de incumplimiento manifiesto, conforme al artículo 65 de la Convención. Siguiendo a Paula Garat, Morales Antoniazzi propuso tres líneas de acción: informes más completos, una comisión especial en el Consejo Permanente y una respuesta graduada frente a los incumplimientos graves. Concluyó con una imagen: los índices de la ciencia política ofrecen el mapa, el test aporta la brújula y la garantía colectiva es el motor. A su juicio, el reto de los próximos veinticinco años es “pasar de una Carta que se interpreta a una Carta que se activa”.

Las audiencias de la OC-33

Por la tarde, en el Panel 3, “El derecho a la democracia: retos y desafíos”, moderado por Jorge Ulises Carmona Tinoco, investigador del IIJ, Bejarano Martínez analizó la audiencia pública sobre la OC-33, celebrada en Brasilia en marzo de 2026. De las 120 delegaciones escuchadas, 98 procedían de universidades, organizaciones no gubernamentales o particulares. Para ella, esto muestra que la comunidad de práctica interamericana no es ante todo una comunidad de gobiernos. Destacó la participación de cortes constitucionales y tribunales electorales nacionales, que actuaron como interlocutores en la construcción de un significado regional de la democracia. Para la ponente, la audiencia refleja un cambio en el sistema: además de reparar violaciones, se busca proteger las condiciones institucionales y colectivas que hacen posibles los derechos.