24.09.2026

Carolina Bejarano Martínez destaca el papel de la Corte Constitucional colombiana en el XXI Encuentro de la Jurisdicción Constitucional

El 24 de septiembre de 2026, en el Teatro Santander de Bucaramanga, Carolina Bejarano Martínez, investigadora sénior del Instituto Max Planck de Derecho Público Comparado y Derecho Internacional (MPIL) y coordinadora académica del ICCAL Lab , fue ponente en el panel "Una conversación sobre los intercambios jurisprudenciales entre tribunales nacionales y regionales", celebrado dentro del XXI Encuentro de la Jurisdicción Constitucional, que la Corte Constitucional de Colombia organizó bajo el lema "Una Corte Constitucional para el mundo".  El panel fue moderado por la magistrada Lina Marcela Escobar Martínez, y participaron como co-panelistas el profesor David Bilchitz, de la Universidad de Johannesburgo (Sudáfrica), y a la jueza estadounidense Stacie Beckerman, del Distrito de Oregón. El panel tuvo como propósito examinar de qué manera dialogan los ordenamientos nacionales con los sistemas normativos regionales e internacionales.

El bloque de constitucionalidad, un faro que exige protegerse

En su intervención, Carolina Bejarano Martínez sostuvo que la Corte Constitucional colombiana es un faro para el constitucionalismo interamericano, gracias al diálogo que la misma ha construido con otras cortes nacionales y con el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Ese diálogo ha tenido como cimiento jurídico la apertura constitucional que consagra el artículo 93 de la Constitución Política de Colombia, base del bloque de constitucionalidad. Esa apertura, explicó, ha permitido durante 35 años que el razonamiento constitucional incorpore los tratados de derechos humanos ratificados por Colombia para determinar el alcance de sus decisiones individuales y para evaluar la validez de normas internas.

El bloque de constitucionalidad coadyuvó el surgimiento de instituciones propias del constitucionalismo colombiano, como los estados de cosas inconstitucionales, las sentencias estructurales o el test integrado de igualdad. Estas instituciones hoy circulan por toda la región y han convertido a la Corte en un "faro de faros" para el constitucionalismo latinoamericano. Llamó a defender esa apertura y el diálogo de doble vía entre el nivel nacional e internacional. Ese diálogo, insistió, es lo que ha permitido a la Corte iluminar no solo a la comunidad académica que celebra sus avances, sino también a quienes enfrentan desigualdades estructurales tanto a nivel interno como a nivel regional.

El constitucionalismo regional como lente de alcance medio

Al responder sobre la viabilidad de un derecho constitucional global, Carolina Bejarano Martínez reconoció que existe ya un diálogo de doble vía en el que el derecho internacional adopta formas constitucionales y viceversa. Ese es uno de los hallazgos del constitucionalismo global. No obstante su utilidad para analizar patrones globales, Bejarano Martínez propuso que el constitucionalismo regional como teoría de alcance medio ofrece un lente más fino que el del constitucionalismo global. También es capaz de identificar patrones, conexiones y semejanzas entre sociedades, por ejemplo entre Colombia y Brasil— sin diluir sus diferencias culturales y normativas. Ilustró esta idea contrastando la erosión democrática experimentada en Hungría, sujeta también al derecho de la Unión Europea, con procesos más acelerados en otros contextos carentes de ese nivel intermedio de control regional. Con todo, reconoció que ciertos desafíos —citó el cambio climático— exigen respuestas de escala verdaderamente global, complementadas por innovaciones regionales como la jurisprudencia ecuatoriana sobre derechos de la naturaleza o la reciente opinión consultiva de la Corte Interamericana sobre emergencia climática.

XXI Encuentro de la Jurisdicción Constitucional

El panel en el que participó Bejarano ilustró el propósito general del XXI Encuentro de la Jurisdicción Constitucional: foro anual que la Corte Constitucional de Colombia organiza para congregar a integrantes de la judicatura, la academia y especialistas nacionales e internacionales en torno al diálogo entre sistemas jurídicos. La edición de 2026, bajo el lema "Una Corte Constitucional para el mundo", se desarrolló del 23 al 25 de septiembre: el acto inaugural tuvo lugar en el Parque de las Nieves de Girón, y las jornadas académicas, en el Teatro Santander de Bucaramanga. Las jornadas abordaron temas como los desafíos actuales de la democracia constitucional, la inteligencia artificial, la independencia judicial y la proyección internacional de la jurisprudencia colombiana.