Venezuela atraviesa una transición que no necesariamente conduce a la democracia. La captura de Nicolás Maduro, tras la intervención militar estadounidense de enero de 2026, no desmontó la estructura autoritaria sino la reorganizó bajo tutela externa. A esa incertidumbre se sumó, el 24 de junio, un terremoto devastador ante el cual el Estado falló. Ante un panorama desolador, la academia latinoamericana está asumiendo la responsabilidad de brindar insumos y acompañamiento a que la transición descrita lleve a un buen puerto a través de distintas experiencias. Tal como se ahondará, la reinteramericanización de Venezuela, incluyendo su reintegración al Sistema Interamericano como obligación jurídica y el reconocimiento de sus herramientas e insumos como plan de reconstrucción institucional, es una parte esencial de ese proyecto. Este blog post sirve como una introducción a un simposio del ICCAL dedicado a esa hoja de ruta.
Una transición sin rumbo democrático[1]
El escenario con posterioridad a la intervención estadounidense del 3 de enero de 2026 se acerca al de un protectorado bajo el patronazgo de los Estados Unidos de América, cuyos intereses se concentran en el sector petrolero, como lo ha confirmado el propio gobierno estadounidense, y no en el restablecimiento de la democracia con un proceso centrado en los derechos humanos. La transición se administra desde afuera, sin mayor participación de la sociedad civil ni grupos políticos distintos al régimen oficialista.
La renovación institucional en curso confirma la ambigüedad. La designación de un nuevo Fiscal General, la recomposición de la Defensoría del Pueblo y el proceso de renovación del Poder Judicial avanzan por vías opacas y bajo la influencia del régimen oficialista. Son gestos de reorganización, no de apertura democrática. Una transición digna de ese nombre debe ser liderada por las fuerzas democráticas venezolanas y acompañada por la comunidad internacional. Hoy no ocurre.
Todo lo anterior se vio agravado con dos terremotos cuyos daños son incalculables. El 24 de junio, dos sismos de magnitud 7.2 y 7.5 sacudieron el centro-norte del país, donde cerca de cuatro millones de personas fueron afectadas directamente, con miles de personas fallecidas como consecuencia del terremoto y de las fallas estatales en responder a estas circunstancias. En efecto, la respuesta estatal fue tardía y desordenada. Especialmente en La Guaira, han sido los vecinos quienes con sus propias manos han liderado la búsqueda y rescate de personas con vida, mientras la ayuda oficial se hacía esperar. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos advirtió que la respuesta a la emergencia debe regirse por los estándares internacionales de derechos humanos.
Los terremotos suponen un obstáculo adicional para cualquier posible transición democrática. A la reinstitucionalización venezolana se suma la necesidad de reparar los daños causados por el terremoto, y enfrentar las falencias estatales en la prevención y respuesta de estos desastres naturales.
El ICCAL y la IATV: la academia acompaña
Esta contribución sostiene que la reconstrucción democrática es un desafío regional. Por eso el Ius Constitutionale Commune en América Latina (ICCAL) impulsa varios proyectos para orientar la transición venezolana. En su dimensión académica, el ICCAL sirve de espacio de gestación para la Iniciativa Académica para la Transición de Venezuela (IATV), que reúne a una comunidad regional de práctica que aporta herramientas jurídicas, experiencias comparadas y seguimiento académico al proceso. El objetivo de esta iniciativa es acompañar la transición y a todos sus actores.
En el marco del ICCAL y de esta IATV, se han gestado dos obras colectivas: Caminos y Estándares para la Transición en Venezuela y la respuesta del Ius Constitutionale Commune a la autocratización: el caso de Venezuela, que sentaron las bases de este desarrollo. Además, en mayo, un seminario internacional en el Instituto Max Planck de Heidelberg dio continuidad al debate y reunió a académicos, practicantes y organizaciones de la sociedad civil de toda la región. Además, hoy, 6 de julio, arranca la publicación de este simposio, coincidiendo con la primera presentación de integrantes de la Iniciativa en el Congreso Mundial de Derecho Constitucional de Bogotá.
La reinteramericanización como hoja de ruta
En el centro de esta propuesta está la reinteramericanización, entendida a la vez como el deber jurídico de retornar al Sistema Interamericano y como plan operativo de reconstrucción y reinstitucionalización sustentado en los desarrollos normativos del propio Sistema, materializado a través de las sentencias internacionales que por vía del control de convencionalidad y del deber de cumplir con sus obligaciones internacionales son de carácter vinculante para el Estado. Este deber se vio consolidado desde la perspectiva del Sistema, tras la decisión de la Corte IDH en el caso Chirinos Salamanca y la Opinión Consultiva No. 26, en donde se confirmó la continuidad de la jurisdicción de sus instituciones sobre el Estado, así como la plena vigencia de las obligaciones interamericanas que Venezuela ya había reconocido, a pesar de sus intentos de denuncia de la Convención Americana y de la Carta de la OEA.
En ese sentido, dos décadas de sentencias interamericanas ofrecen un plano técnico para reconstruir el Estado. Por ejemplo, el caso Capriles ordenó garantías electorales mínimas, así como los casos Reverón y Chocrón dispusieron medidas para la recuperación de la independencia judicial, los casos Rodríguez Pacheco y Díaz Peña dieron pautas para la reinstitucionalización de la salud, y más recientemente el caso Rojas Riera dispuso como medida de memorialización frente a las graves violaciones de derechos humanos el cierre del centro de torturas “El Helicoide” . Otros fallos abordaron la prohibición de violencia de género, la libertad de expresión y los derechos políticos. Estas garantías de no repetición se conceptualizan como reparaciones estructurales de transición democrática: una hoja de ruta activable cuando las condiciones políticas de transición lo permitan.
La reinteramericanización expresa, sobre todo, la protección multinivel de los derechos humanos. Articula los planos nacional, interamericano y universal en una misma arquitectura de garantías. No se impone desde arriba: se construye desde abajo, centrada en las víctimas y con la sociedad civil como condición de legitimidad. Es en el lenguaje común regional de los derechos humanos, basado en el Sistema Interamericano, que se da el fundamento para este simposio.
Las próximas contribuciones
Este simposio agrupa varias de las contribuciones presentadas durante el seminario de mayo, y aspira a continuar expandiéndose en el tiempo con las demás contribuciones que el proyecto ICCAL-Venezuela y la IATV generen. Reúne a académicas y académicos, practicantes y otros expertos de Venezuela y del resto de la región. En este simposio se aspira ofrecer propuestas para la reflexión, perspectivas comparadas e insumos para pensar el futuro del país. El seminario de mayo puso sobre la mesa lecciones de transiciones tan diversas como las de España, Chile, Colombia, Guatemala y Siria, y ese diálogo continúa en este espacio.
[1] Una descripción más detallada de nuestras apreciaciones respecto al estado de la transición en Venezuela fue publicada ya en Agenda Estado de Derecho. Dicha publicación fue anterior al terremoto descrito en esta oportunidad.
Mariela Morales Antoniazzi/Edward Pérez, Introducción al Simposio de Blogs sobre transición en Venezuela: la reinteramericanización como hoja de ruta, 7. julio 2026, ICCAL Blog, https://iccal.lat/blog/reinteramericanizacion-venezuela/

